viernes, 26 de octubre de 2007

Cuarenta caramelos


No me muevas la silla que me caigo.
Yo bailo triste y sola con la copa en la mano.

Mi vestido dorado recogido en la basura,
me da un aire nostálgico, pero sublime.

Yo me sigo moviendo en círculos y sin vida.

Tú en cambio, mirándome de cerca,
me vigilas como un soldado.
La risa en tu cara y la crueldad en tus ojos.

No patees mi silla.
El suelo no me aguantará,
y cuando me caiga,
me partiré en cuarenta pedazos
en forma de caramelos.

Yo juego con mi copa
y me emborracho el pensamiento.

Mañana con mi resaca te diré que te vayas.

Escrito el 19/10/07

1 comentario:

Vanys dijo...

...Yo juego con mi copa
y me emborracho el pensamiento.
Mañana con mi resaca te diré que te vayas.


A veces no queda otra que engañar al pensamiento.

Bs.